El sádico: Parte I

Las paredes están cubiertas de moho de un verde casi alienígena por la luz de la bombilla que, no con mucho éxito, intenta alumbrar la pequeña habitación. Estoy en un silla metálica, con las manos y los pies atados a ella con unas correas de cuero. Están roídas, supongo que por alguna de las ratas que, con sus chillidos, me avisan de su presencia en la sombra.

Frente a mí hay un televisor antiguo, en él chocan las gotas que caen de la tubería cubierta de telarañas que recorre el techo de la habitación. De pronto comienza a encenderse con un parpadeo y aparece una habitación parecida a esta pero iluminada como un quirófano, en la esquina superior derecha pone REC junto a un círculo rojo.

En ella hay dos personas. Un hombre con cierto sobrepeso atado igual que yo, parece que está inconsciente. A su lado, de pie, junto a una mesa de trabajo hay otro hombre alto y delgado, con el pelo bien engominado y vestido de cirujano. De pronto se vuelve con un pequeño soplete en la mano que usa para poner al rojo vivo un 88 de hierro, y a continuación lo marca en el pecho del otro hombre.

– ¡Aaaah, hijo de puta!, ¿qué haces?

– Hombre, me alegra ver que ya estás despierto. ¿Qué tal has dormido?

– ¿Dónde estoy? Suéltame. ¿Quién coño eres?

– Shhh, tranquilo, primera regla: aquí las preguntas las hago yo, y yo elijo la respuesta correcta. Como buen anfitrión que soy lo he organizado todo para pasarlo bien esta noche.

– ¡Te voy a denunciar! Conseguiré un buen abogado, aunque para ello tenga que liquidar todos mis ahorros.

– A ver, te informo un poco para que vayas averiguando cuál es tu situación. No me vas a denunciar porque esta noche vas a morir. Las respuestas que des sólo servirán para hacer tu agonía más llevadera,  pese a que eso haga que yo me lo pase peor. Además Ricardo, ¿crees que tu sueldo de jardinero te daría para contratar un abogado? No empieces ya con las bromas.

– Por favor, tengo mujer y una hija de…

– Sí, ya conozco a la pequeña Marta y a la guapa Pilar, me pregunto qué me haría para salvar tu vida. Quizás cuando te mate la visite. Empecemos con las preguntas. Primera pregunta: de 100 patitos metidos en un cajón, ¿cuántas patas y picos son?

– Pero, ¿qué cojones?

– ¡Calla y responde! Venga vamos, si es un simple juego de niños.

– Eeeeh… 100 por dos patas más 100 piquitos… son 300.

– Jajajaj, ¿aún caes en estas cosas? Metí. Dos. Idiota, son sólo seis. Y para que no se te olvide vamos a contar con tus deditos. Anda mira, esto estás acostumbrado a utilizarlo.

Ha cogido unas tijeras de podar que por lo que aprecio por la pantalla no les falta una gramo de óxido, y empieza a contar, corta todos los dedos de la derecha y el pulgar de la izquierda, mientras que el hombre de la silla da unos alaridos que hacen que empiece a empapar la bata de hospital que cubre mi cuerpo desnudo.

– Bueno bueno, no ha ido muy bien, será mejor que te queme esas heridas para que no sigan manchándome el suelo, lo acababa de fregar maldito guarro.

– Aaaah, eres un enfermo, un hijo de…

– Shhh, siguiente pregunta. Veamos cómo estás de química, acabaste el bachiller así que seguro que aciertas. ¿qué compuesto se formula como HCl?

– ¿Qué?

– Que qué jodido compuesto se formula como HCl.

– A… Ácido clorhídrico.

– Síííí, jajaja, muy bien. Una pena que no te haya podido obligar a beber un poco… Pero bueno, me gusta ver que tienes culturilla. A ver… en La naranja mecánica del gran Kubrick, ¿en qué ojo tenía Alex pestañas postizas?

– Joder, no me gusta ese tipo de cine, hazme otro pregunta, te lo suplico.

– Jajaja, claro, sólo tienes que decir pasa palabra.

– Pasa pa…

– Jajaja, serás idiota, ¡responde coño!

– En… ¿En el izquierdo?

– Ooooh, has fallado. Bueno, ya sabrás la parte de tu cuerpo que vas a perder.

Coge una cuchara de un bol de cereales que ni siquiera ha llegado a acabar y con ella le saca el ojo con una habilidad que demuestra que no es la primera vez que alguien falla esa pregunta. De pronto una náusea me asalta y quedo cubierto por mi vómito.

– Puaaj, ya me has manchado, joder ten más cuidado. Voy a cambiarme, espérame aquí. Jajajaja.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s