23:57

23:57 de un día de primavera cualquiera.
Una farola solitaria en medio de la calle ilumina un trocito de su camino, que recorre rápidamente y mirando al suelo. No hay nadie más, de forma que lo único que se oye son sus zapatos decididos contra el suelo con cada uno de sus pasos. 23 segundos después sale por completo del haz de luz de la farola y su figura vuelve a perderse en la oscuridad.
23:59
Comienza a llover
00:00
Pasa por debajo de otra farola. Distinta, en otra calle. Nota que otra figura oscura la sigue y comienza a ir más deprisa. Ya no está lejos de casa. Pero la figura la adelanta, le planta una navaja frente a la cara y le exige todo lo que lleva encima, que es, prácticamente, todo lo que tiene. Ella, asustada, se lo da. Importa poco, porque acaba con la navaja abriéndose paso hasta sus entrañas.

23:55 del mismo día de primavera.
Un día más caluroso de lo que debería. Se asoma a la ventana con la excusa de que la brisa, un poco más fresca según se va haciendo más tarde, le quite un poco del bochorno que tiene. En realidad, lo que quiere es verla pasar una noche más.
23:56
Dirige la vista, inquieta, hasta la única farola de la calle. Tiene que forzarla un poco porque la ventana está más alta de lo que a él le gustaría. Siente los nervios instalarse en su estómago, como si alguna vez hubiera hablado con ella. Como si alguna vez fuera a hablar con ella.
23:57
La ve pasar, la blusa roja lo único que se distingue entre los colores de la noche. Escucha sus pasos rápidos y tenues desde la ventana.
23:58
Hoy sigue apoyado en el alféizar, no se ha ido al verla. Se queda mirando fijamente lo poco que alumbra la farola en la calle.
23:59
Comienza a llover. La farola no lo sabe, pero es la única que hace patente que está lloviendo. Él decide salir a la calle. Sólo a dar un paseo. La lluvia le ayudará a aclarar las ideas.
00:03
No lleva ni 5 minutos de paseo y le parece ver un bulto rojo en el suelo. Tres pasos más y distingue la blusa. En ese momento empieza a correr hacia ella. Cuando llega comprueba que sigue respirando, aunque parezca que su blusa se extiende cada vez más por el suelo. Está completamente pegada a su cuerpo. Sus manos temblorosas sacan el móvil y pide ayuda.
00:07
La abraza.

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